1. Notas problemas de postura en tu cuerpo
Estas asimetrías pueden manifestarse con un hombro más alto que el otro, caderas torcidas o incluso una nariz torcida. Los quiroprácticos están capacitados para ver anomalías en el cuerpo y trabajar para restablecer el equilibrio de la estructura.
2. Sientes que tu cuerpo no está funcionando de la mejor manera.
Un sistema nervioso que no está funcionando de manera óptima puede causar fatiga, dolor, dolores de cabeza, etc. Un objetivo de la mayoría de los quiroprácticos es eliminar los trastornos nerviosos.
sistema nervioso y, a su vez, aumentar el funcionamiento del cuerpo.
3. Se sientan a menudo
Sentarse puede ejercer presión sobre nuestro cuerpo. Un quiropráctico puede ayudar a aliviar esta tensión y algunos pueden sugerir ejercicios/estiramiento para hacer a lo largo del día.
4. Las suelas de tus zapatos se desgastan de forma diferente
Un talón se puede usar más que el otro o estar torcido. Esta es una clara señal de que algo anda mal con la estructura de su cuerpo.
5. Tu rango de movimiento es limitado
Si tiene dificultad para agacharse o se siente tenso mientras se estira, un quiropráctico puede ayudarlo. A veces, esto se debe a una desalineación estructural que provoca tensión en los músculos.
6. Estás activo
Si corre mucho o planea mantener un estilo de vida activo, la adaptación es una forma importante de asegurarse de que su cuerpo se mueva correctamente.
7. Has sufrido un trauma físico
Tanto si has tenido un accidente de coche como si has practicado algún deporte, en el cuerpo se acumulan micro y macro traumas. Este trauma puede conducir a desequilibrios estructurales y condiciones degenerativas.
8. Quieres llevar una vida más saludable
Los quiroprácticos son ricos en conocimientos sobre cómo llevar una vida saludable. La mayoría de ellos tienen un espíritu vitalista, lo que significa que reconocen la capacidad del cuerpo para sanar y trabajar para ayudar al cuerpo a expresar su potencial innato.
9. Siente una sensación de hormigueo en el brazo o la pierna
A menudo, esto puede contribuir a un nervio pinzado. Un quiropráctico está capacitado para encontrar y tratar la causa.
10. Estás muy estresado
Los quiroprácticos pueden ayudar a estimular el sistema nervioso parasimpático, que es responsable de la relajación y la reducción del estrés.
